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sábado, 14 de mayo de 2011

RÁFAGAS XI: TIEMPO DE ELECCIONES

  • Aunque uno no sigue con demasiada atención y entusiasmo -por previsible y repetitiva- la campaña electoral, no puede evitar sentirse abrumado por el cinismo del que hacen gala algunos de los candidatos en liza. Confieso que el que con mayor facilidad consigue sacarme de mis casillas es el taimado y melifluo presidente de la Generalitat valenciana cuyo registro de sandeces excede cualquier medida -me turba, sin embargo, constatar que las encuestas pronostican su holgada victoria.
  • Una de las más recientes muestras de ese cinismo lo encontramos en el episodio protagonizado por el etarra que exhibió, a su salida de la cárcel, una pancarta de apoyo -con guiño a ETA incluído- a la accidentadamente legalizada Bildu. Resultaba previsible que la cohorte de voceros de la derecha extrema convirtiera este hecho puntual -catalogable, sin duda, como provocación- en arma para atacar al Gobierno y criminalizarlo pero lo que no es de recibo, por miserable, es que el PP, por boca de sus más significados portavoces, se sumara a este linchamiento, tratando de sacar, sin pudor y vergüenza alguna, rédito electoral en el cenagoso fondo de las bajas pasiones en el que está instalado todo lo que tiene que ver con el terrorismo. ¿Es que, acaso, el Gobierno va a ser también responsable de las acciones de individuos que -¡nos guste o no!-, una vez cumplidas sus condenas, se hallan en posesión de todos sus derechos ciudadanos?
  • En otro registro, pero también ilustrativo del impudor en el que están instalados muchos de nuestros políticos, tenemos que consignar lo que es algo más que un rumor: el próximo nombramiento del Cristo del Gran Poder y de la Virgen del Carmen como Alcalde y Alcaldesa perpetuos del Puerto de la Cruz. Al margen de la desfachatez que supone hacer uso de los símbolos religiosos de profunda resonancia popular como mercancía para obtener votos -¡y esta es claramente la intención del regidor portuense!-, ¿no va siendo ya hora de dejar de mezclar el ámbito de la política y la ciudadanía con el de la religión?

        

domingo, 13 de febrero de 2011

RÁFAGAS X



  • La alegría que transmiten los miles de egipcios que han conseguido librarse de la tiranía que les sofocaba resulta contagiosa. ¡Qué maravilloso resultaría que este episodio fuera el comienzo de una marea de laicidad que relegara, también en el Islam, lo religioso al ámbito de lo privado!
  • Los que jaleaban o, al menos, sostenían a los sátrapas caídos en desgracia no tienen pudor alguno en afirmar que apoyan, ahora, al pueblo que los barrió. El cinismo en política alcanza niveles de difícil deglución.  
  • Llevamos una larga temporada comprobando la nula capacidad de los analistas políticos y financieros para prever cambios y acontecimientos importantes. Sin embargo, pasado un tiempo prudencial -¡cada vez menos!- vuelven a la carga.
  • Entre los extremismos de los puritanos de la corrección política y de los matones del exabrupto tabernario va quedando poco espacio para los que contemplamos la vida en algo más que blanco o negro.

miércoles, 19 de enero de 2011

RÁFAGAS IX



  • Sorprende la simpleza con la que se opera en política -¡al menos en el escenario!- cómo si lo real cupiera alguna vez en sólo dos categorías, blanco o negro. Los tonos no parecen existir.
  • ¿Extraña, acaso, que la percepción de que da lo mismo quien esté en el poder, porque el margen de actuación independiente es casi inexistente, provoque la indiferencia de los ciudadanos?
  • Tiene gracia que sea un nonagenario -fracés, ¡como no!- el que, al grito de ¡Indignáos!, intente sacudir a una juventud aletargada.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

RÁFAGAS VIII: Visita papal y otras cuestiones que quisiéramos zarandajas



  • Salió a la caza y captura de alguna frase ingeniosa y regresó con el morral vacío.
  • Recordó que, en sus años mozos, le había impresionado una frase que aparecía en la novela de Dostoievski "Los hermanos Karamazov": Si Dios no existe, todo está permitido. Con el tiempo acabó, sin embargo, convenciéndose de que podía articularse una ética laica sin acudir a él -¡otra cosa es que esta tarea resultara más compleja! 
  • Ante el caos que se perfilaba en el horizonte comenzó a pensar que quizás conviniera  poner de nuevo en valor la idea de la existencia de Dios.
  • La experiencia de ser libre resultaba agotadora por lo que consideró la posibilidad de "volver al redil"; las resonancias de esta vieja expresión del lenguaje de su niñez le produjeron, no obstante, cierto escalofrío que ni siquiera la condición de borrego de la que disfrutaría a partir de entonces pudo evitar.
  • Escandalizarse por las opiniones que, sobre ciertos asuntos, vierte la Iglesia, carece de sentido -¿Qué cabe esperar de una institución tan antigua?-, irritarse por su intromisión constante en el espacio de los ciudadanos que no pertenecemos a su grey, es cosa bien distinta. Para evitar malentendidos quizás resultara conveniente que los pastores de la Iglesia usaran una vestimenta especial cuando hablan para sus fieles y otra menos llamativa cuando opinan sobre asuntos generales.
  • ¿Qué pensaríamos de alguien que se comportara del modo que sigue?: Llega como invitado de alto -y caro- rango, recrimina al anfitrión su actitud, le afea sus ideas y le indica cómo gestionar la casa y, antes de marcharse, acaba pidiéndole más dinero para sus negocios.

lunes, 8 de noviembre de 2010

RÁFAGAS VII

  • ¡Qué acertada resulta, en los tiempos que corren, la frase que Felipe González pone en boca de Azaña!: Si cada español hablara de lo que sabe y sólo de lo que sabe, se haría un gran silencio nacional que podríamos aprovechar para estudiar. ¿Será esta la razón por la que calla Rajoy? ¿Estará, acaso, estudiando?  
  •  Al Papa y a la curia española aún le parecen escasos los privilegios -económicos, institucionales, educativos y de todo tipo- de los que goza su organización en nuestro país y para incrementarlos no ha dudado en agitar el espantajo de un laicismo agresivo y en hacer referencia a un anticlericalismo que, a su juicio, recuerda al que se desató durante la Segunda República. Toda esta palabrería engañosa esconde la nostalgia por unos tiempos en los que la Iglesia en colusión con la dictadura señoreaba sobre la vida y costumbres de una sociedad sometida.
  •  Parece que el denominado "turismo religioso" -¡qué sarcasmo!-  pinchó y que la afluencia de fieles al escenario del happening papal  no respondió a las expectativas. ¿A quién hay que atribuirle la responsabilidad? ¿Al actor? ¿Al director de montaje? ¿Al equipo de publicidad? ¿A lo viejo que resulta el argumento de la representación?

jueves, 28 de octubre de 2010

RÁFAGAS VI

  • La descalificación permanente del adversario político reduce a la nada la idea de que la política no debía ser otra cosa que servicio a la ciudadanía. 
  • La existencia de intereses contrapuestos en las sociedades complejas hace necesario el juego civilizado de los partidos que los representan.
  • El sufragio universal, ¡de ahí su importancia!, obliga a no apartarse en exceso de lo que beneficia a las mayorías si se quiere acceder al poder y mantenerse en él.
  • Los partidos, o los dirigentes, cómplices de prácticas corruptas envilecen el sistema democrático, porque burlan las reglas comunes, y, en una sociedad civil vertebrada, no tendrían "cancha" alguna.
  • Mirar para otro lado permitiendo o no penalizando la corrupción de los "propios" es la peor lacra de la democracia y un síntoma de enfermedad de la ciudadanía. ¡Jamás se debe dar un cheque en blanco a ninguna organización política!
  • Pagar por el ejercicio de la política fue, en su momento, un avance que permitió acabar con el monopolio de los que entonces podían dedicarse en exclusiva a ella -los ricos.
  • Convertir la política  en una profesión, en una forma de vida, no sólo garantiza ingresos dinerarios más que aceptables -¡cuantiosos en los casos en los que se acumulan cargos!- sino, que también, permite establecer redes de relaciones que se traducen en última instancia en poder, en privilegios.
  • Esta perversión exige introducir limitaciones en la duración de los mandatos y en un control más estricto del patrimonio de "entrada y salida" así como de  las incompatibilidades.

sábado, 16 de octubre de 2010

RÁFAGAS V

  •  Esto decía Kant en su tratado Pedagogía: Únicamente por la educación el hombre puede llegar a ser hombre. No es sino lo que la educación le hace ser. A la vista de algunos recientes comportamientos incívicos sólo cabe, pues, constatar el fracaso de la educación en nuestro país. No sólo de la que se imparte en la escuela sino de la que se "mama" en las casas y se potencia desde los medios de comunicación.
  • Resultan patéticas las apelaciones de nuestros gobernantes más próximos a la necesidad de cambiar el modelo productivo -"potenciando la formación y apostando por la educación"- y la forma en que gastan nuestros dineros: creando policías de pacotilla y recortando inversiones en profesorado. ¿Cinismo? ¿Incompetencia?
  • La rapidez con la que olvidamos permite a los políticos -¡y no sólo a ellos!- defender hoy lo que condenaban ayer: no se paga peaje alguno por la incoherencia.
  • Mirar a Francia -su respuesta a las medidas anticrisis que, según dicen, nos dictan los mercados- produce cierta envidia: ¡la resignación no es la única actitud posible!  

lunes, 20 de septiembre de 2010

RÁFAGAS IV

  • ¡No seas idiota! Tu hijo no te quiere como "colega"y al final vas a acabar consiguiendo que no te quiera ni como padre.
  • La melancolía por un tiempo que se ha ido -síntoma claro de nuestro envejecimiento- tiende a embellecerlo. Así, incluso las dictaduras pierden sus perfiles agresivos.
  • Vilipendiar la política parece estar de moda, seguir votando a los que sabemos corruptos y canallas no parece, sin embargo, tener importancia.
  • Hay que encontrar algún chivo expiatorio al que "colgar" los males y sinrazones de nuestro tiempo y al que culpar de las carencias que no aceptamos.

viernes, 17 de septiembre de 2010

RÁFAGAS III

  • Añorar la simplificación de unos tiempos de blanco o negro carece de sentido, de hecho no es otra cosa que una manifestación del miedo a la libertad.
  • ¿Cómo puede educarse adecuadamente una sociedad que se ve diariamente bombardeada por múltiples programas de telebasura?
  • Es cierto que la información está abrumadoramente fuera de la escuela, pero ¿está también la formación alejada de ella?
  • ¿Qué hacer con una información sobreabundante si se carece de criterios para valorarla y  jerarquizarla? ¿No es esa capacidad la que suministra la cultura?

miércoles, 11 de agosto de 2010

RÁFAGAS II

  • Tras una cultivada autosuficiencia escondía cierto desencanto por no haber conseguido ser imprescindible para nadie.
  • El énfasis exagerado en lo "políticamente correcto" puede conducir a la tiranía de los hipócritas.
  • "Negar por decreto la animalidad de los humanos es olvidarse de nuestra ascendencia", Darwin dixit..
  • Uno va estando un poco harto de la teatralidad de cierta política - una noble actividad a la que los malos actores convierten en esperpento.
  • Qué triste es acabar dándole la razón a aquellos que etiquetaban como "cosas de jóvenes" nuestros ardores revolucionarios. ¡Es tan feo convertirse en viejo!

jueves, 12 de marzo de 2009

RÁFAGAS

  • Amaba tanto la vida que por temor a perderla se olvidó de vivir.
  • Vió su imagen reflejada en el espejo y comprendió que su vida había sido un fracaso.
  • ¡Cuánta verdad encierran los versos del poeta!: Quien posee Ciencia y Arte/también tiene Religión/quien no posee una ni otra/¡tenga Religión!